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Piscinas al aire libre Fontanivas en Ilanz, Suiza

Complejo FontanivasGraubünden es el cantón más grande de Suiza. Cerca del paraíso del esquí „Weisse Arena“ en Flimslaax, se encuentra la ciudad de Ilanz. El complejo al aire libre Fontanivas está situado idílicamente al borde del bosque. Una piscina deportiva, una para nadadores y no nadadores y una para niños, así como un gran tobogán y canchas para juegos de pelota, ofrecen óptimas condiciones para recrearse.

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Fallece Johann Grander, descubridor de la revitalización del agua

 

La familia Grander llora por la pérdida del pionero del agua

 

A primeras horas del día 24 de septiembre del 2012 falleció Johann Grander, el descubridor de la revitalización del agua, rodeado por su familia.

El pionero del agua tirolés murió pacíficamente a los 83 años, después de una larga vida llena de altibajos. Él mismo se refería a la muerte como “llegar a casa”.

La investigación y la experimentación fueron parte de la vida de Johann Grander prácticamente desde que nació. Su padre ya fue un mecánico talentoso y un experto en motores. Grander nació el 24 de abril de 1930 en Jochberg y ya desde su infancia mostraba un gran interés por aprender cosas nuevas.

Debido a sus diversas profesiones – como conductor de camión, operador en estaciones de servicio e ingeniero de mezclas – su vida laboral fue muy amplia y variada. En 1978, finalmente renunció a su trabajo para dedicarse exclusivamente a la investigación. Pocas personas tienen el coraje de seguir su determinación interna. Johann Grander siguió ese camino.

En el largo y difícil camino que hubo desde sus primeras observaciones en la naturaleza hasta el descubrimiento de la revitalización del agua, Grander ha estado siempre acompañado de su fe, de su intuición y del apoyo de su familia.

Con su hallazgo, ha acuñado hace más de 30 años, un nuevo entendimiento del agua, que hoy en día es seguido por millones de personas en todo el mundo: la vida sana comienza con agua viva.

Johann Grander dio el nombre de revitalización del agua a su descubrimiento sin sospechar que se convertiría en el autor de un término muy usado. Hoy GRANDER es el epítome de agua de alta calidad. En todo el mundo, la revitalización del agua Grander se aplica a la industria, la hostelería, la gastronomía, la agricultura y sobre todo al sector de uso privado, cuyo creciente número de usuarios, sabe apreciar los muchos beneficios de agua viva.

Johann Grander ha sido honrado con varios premios que alababan sus méritos y la dedicación de su vida a la investigación pero, para él, su mayor logro fue ver que con el agua revitalizada, ayudaba a las personas, a los animales y a la naturaleza.

Como amante de la naturaleza y hombre religioso, permaneció humilde hasta el final y rindió homenaje con el mayor de sus respetos, a la naturaleza y al poder de creación de ésta.

El científico visionario de la pequeña comunidad de Jochberg en Tirol, estaba intelectualmente muy por delante de su tiempo. Reconoció relaciones pioneras y revolucionarias, que a menudo fueron entendidas y apreciadas por el público muchos años más tarde.

También decidió desde el principio, transferir su trabajo y sus conocimientos a sus hijos. De este modo, su hijo Johann Grander Jr., quien junto a su padre construyó el primer dispositivo de revitalización del agua a mano, fue adquiriendo los conocimientos de su padre a lo largo de muchos años. Ahora, Johann Grander Jr. y sus hermanos Heribert, Johanna y Stephanie continúan la obra vital de un pionero.

La revitalización del agua está constantemente en desarrollo y continuará viviendo en las generaciones posteriores ya que tiene un significado muy importante para el hombre y la naturaleza.

Familia, socios, compañeros y usuarios de luto por la pérdida del pionero del agua Johann Grander.

 

El agua: la mejor y mas barata de las medicinas

La deshidratación crónica es la raíz de la mayor parte de las enfermedades degenerativas del cuerpo humano y la tragedia más grande de la historia de la Medicina es que los médicos no hayan entendido -y sigan sin entender- la diversidad de señales que emite un cuerpo cuando, simplemente, reclama agua”. De esta forma tan contundente se expresa el médico de origen iraní Feydoon Batmanghelidj en su libro Su cuerpo reclama agua llorando a gritos. Para él, el más importante descubrimiento médico que ha hecho el hombre es haberse dado cuenta de que el agua es la mejor medicina natural para gran número de las llamadas enfermedades. Basta para entenderlo constatar que todas las funciones del organismo dependen del flujo de agua en el cuerpo. Hasta el punto de que lo que para muchos médicos es un “cuerpo enfermo” para Batmanghelidj no es, en muchas ocasiones, sino un “cuerpo sediento” al que se puede devolver la salud dándole simplemente la cantidad de agua adecuada.

LA MEDICINA MÁS BARATA

El agua de buena calidad biológica –ya descrita en nuestro número del mes pasado- es la forma más barata de medicina preventiva que se conoce. Así lo demuestran no sólo los buenos resultados que se obtienen cuando se utiliza como remedio terapéutico sino también la constatación de que su escasez produce -con el tiempo- un buen número de las enfermedades que conocemos. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud cada día mueren más de 300.000 personas en todo el mundo a causa de enfermedades hídricas y en los países en vías de desarrollo el 80% de las enfermedades que asolan a la población se deben a la carencia o a la contaminación del agua.

Dicho con rotundidad y claramente: cada vez son más los expertos que aseguran que bastaría con beber una cantidad suficiente de agua al día para evitar la aparición de muchas enfermedades, incluidas las degenerativas. El agua nos mantiene sanos. Eso sí, no confunda agua con líquido. El cuerpo humano necesita un mínimo de 2 litros de agua al día y el alcohol, el té, el café o las bebidas refrescantes son líquidos… pero no agua. Por tanto, se trata de beber al menos dos litros de agua, líquidos aparte.

IGNORANCIA MÉDICA

Batmanghelidj explica que algo en apariencia tan simple como ignorar los múltiples papeles químicos que desempeña el agua en el cuerpo humano y desconocer que la deshidratación puede provocar la pérdida de algunas funciones orgánicas es el error más esencial cometido por muchos colegas. Un error que además ha desviado el foco de atención de la investigación en medicina y ha impedido que los profesionales de la salud aconsejen a sus pacientes medidas preventivas y curas fisiológicas simples incluso para enfermedades graves. De ahí que -junto a un grupo cada vez más numeroso de médicos, científicos e investigadores- postule una nueva “verdad científica”, un paradigma simple pero real y poco entendido: que el agua es imprescindible para regular todas las funciones del cuerpo y, por tanto, para que funcione correctamente es fundamental que llegue siempre en cantidad suficiente y en el momento necesario a todo el organismo, especialmente a los órganos vitales (cerebro, corazón, pulmones, hígado, páncreas y riñones).
Por eso, cuando no es así, el cuerpo pone en marcha una serie de sofisticados indicadores para “hacernos saber” que la necesitamos. Uno de ellos es provocar la sensación de sed; lo que sucede es que muchas veces no reconocemos esa petición y otras no la atendemos o la saciamos con una bebida refrescante. De hecho, el último indicador, el más evidente y el único que solemos “reconocer” es la boca seca. Esta señal es el último signo externo de una deshidratación extrema sólo que no siempre es útil porque se ha comprobado que el cuerpo puede sufrir deshidratación aun cuando la boca esté húmeda.
Por tanto, ya que a veces nos es difícil entender los mensajes de nuestro cuerpo cuando nos pide agua (no café, ni té, ni ninguna bebida gaseosa) lo suyo es prestar atención consciente a la cantidad que ingerimos. A fin de cuentas, la deshidratación prolongada por no atender las señales que emite el cuerpo puede causar graves daños. Y lo malo es que esa falta de agua es tratada por la mayoría de los médicos atendiendo a los síntomas que provoca con lo que, en función de los mismos, etiquetan al paciente como enfermo de una patología u otra y le tratan con los fármacos recomendados en tales casos. Es decir, existe una ignorancia médica básica que confunde muy a menudo una simple deshidratación con varias patologías. Error de base que es la principal causa del alto costo actual del sistema sanitario así como de la cronicidad de muchas dolencias que podrían curarse de forma sencilla y rápida con agua. “Los médicos –denuncia Batmanghelidj- han aprendido a acallar las diferentes señales de la escasez de agua en el cuerpo con productos químicos, algo muy perjudicial para las células del cuerpo. Por ejemplo, el agua es el mejor diurético natural pero mis colegas siguen recetando diuréticos. Están pues tratando de forma negligente a sus pacientes porque los medicamentos pueden dañar los riñones y, en último extremo, el corazón. Recomendando agua en dosis controladas y suficientes conseguirían lo mismo de forma más barata y sin efectos secundarios”.Batmanghelidj asegura, en suma, que buena parte de las enfermedades hoy diagnosticadas no son en realidad tales sino síntomas de un cuerpo deshidratado que, sencillamente, “tiene sed y pide agua”.

AGUA Y SÓLO AGUA

Asimismo remarca que la creencia de que el té, el café, el alcohol o las bebidas refrescantes son sustitutivos válidos del agua constituye un error elemental que puede tener graves consecuencias. Porque es verdad que tales bebidas contienen agua pero también lo es que suelen llevar agentes deshidratantes que no sólo la eliminan una vez ingerida sino que además acaban con el agua de las reservas del cuerpo por su fuerte acción diurética.
Es más, el uso constante de estas bebidas -que en la mayoría de los casos contienen sustancias excitantes- priva al cuerpo de su plena capacidad para formar energía hidroeléctrica. Por ejemplo, el exceso de cafeína puede disminuir la capacidad de atención y contribuir a la aparición del síndrome de fatiga crónica así como a un cansancio adicional del músculo del corazón por mor de la excesiva estimulación que provoca. Asimismo, los estimulantes naturales del café –y otro tanto ocurre con el té- sobreexcitan el sistema nervioso central.
Por tanto, es importante prestar tanta atención a la cantidad y calidad de lo que se come como a la cantidad y calidad de lo que se bebe. A este respecto, el doctor Batmanghelidj afirma que igual que tenemos “dolor de hambre” tenemos también “dolor de sed”; y en este caso el agua es la única sustancia efectiva para aportar alivio. En esas situaciones lo que quiere el cuerpo, lo que necesita, lo que pide, es agua y sólo agua.

Fuente: DSalud. Número 51. Año:2003

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El principio de la revitalización del agua La llamada transferencia de información fue utilizada por primera vez de ésta forma por Johann Grander y representa la unidad física. El mismo Johann Grander habla de una transferencia de energía e información … Sigue leyendo